¿Qué es el ahorro de energía?

El ahorro o eficiencia energética consiste en utilizar la energía de mejor manera. Es decir, con la misma cantidad de energía o con menos, obtener los mismos resultados. Esto se puede lograr a través del cambio de hábitos, del uso tecnologías más eficientes, o una combinación de ambos.

¿Por qué es importante?

La generación de energía tiene impactos ambientales. Ahorrar energía ayuda a reducir este impacto y contribuye a combatir los efectos del calentamiento global y del cambio climático. Asimismo, las acciones de eficiencia energética hacen los gastos en energía disminuyan. Recuerda que no hay energía más limpia y barata que la que no se consume.

Tú puedes practicar el uso eficiente de la energía y de esta manera ahorrar y ayudar al medio ambiente. A continuación se presentan 10 consejos sencillos y económicos que puedes practicar en tu vida diaria.

1. Revisa tu instalación eléctrica

Revisa que no haya fugas eléctricas, sobre todo si tu casa fue construida hace más de 10 años:

  • Apaga todos los focos y desconecta los aparatos que consumen energía.
  • Revisa tu medidor. El disco o el contador debería detenerse por completo.
  • Si el disco o el contador sigue avanzando, es probable que tengas una fuga eléctrica. En este caso, te recomendamos que llames a un técnico para que revise tu instalación.

2. Desconecta los aparatos eléctricos cuando no se utilicen

Muchos aparatos consumen energía aunque estén apagados como el cargador de celular o la computadora, así como las pantallas o las consolas de videojuegos.

Según la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), estos “vampiros eléctricos” representan hasta el 13% del consumo de luz de los hogares.

3. Ubica tus aparatos de aire acondicionado en lugares frescos

Los aparatos eléctricos consumen menos energía cuando se ubican en lugares bien ventilados. Cambia regularmente los filtros, según lo indique el manual del usuario.

4. Da mantenimiento preventivo y correctivo a los electrodomésticos

Los aparatos eléctricos consumen más energía si tienen fallas acumuladas, por lo que es recomendable que sean revisados periódicamente por técnicos especializados.

5. Compra aparatos eléctricos certificados como ahorradores

Aparatos como el aire acondicionado, el refrigerador, el horno de microondas, la lavadora, la plancha, la televisión y la computadora consumen mucha energía. Al comprarlos, revisa que estén certificados como ahorradores y evita que tu recibo de luz aumente innecesariamente. La CONUEE otorga un sello a los equipos con buen desempeño y ahorro de energía.

6. Utiliza la vegetación a tu favor

Las enredaderas o plantas que cambian de follaje cada año dan sombra en verano y permiten el paso de la luz del sol en invierno.

7. Aprovecha la iluminación natural

En las zonas de clima templado en el país, las habitaciones con tragaluces, ventanas o domos no requieren mucha iluminación eléctrica. En las zonas de clima tropical, las ventanas también sirven como fuente de iluminación pero, a causa del calor, su apertura es más recomendable en las mañanas o al final del día.

8. Aplica materiales o pinturas aislantes

Los aislantes en techos o paredes reducen el intercambio de calor con el exterior. En verano, mantienen el ambiente fresco generado por el aire acondicionado y en invierno retienen el calor en el interior.

9. Pinta las paredes y techos de colores claros dentro y fuera de tu casa

Los colores claros en el exterior reflejan la luz del sol, ayudando a que la casa se caliente menos; en el interior permiten que se aproveche mejor la luz natural y artificial.

10. Sustituye los focos incandescentes por focos ahorradores o LEDs

Verifica que tus focos sean de fabricantes reconocidos que ofrezcan altos niveles de iluminación y una larga vida útil. Para las áreas de uso común, como pasillos, escaleras o estacionamientos, te recomendamos que uses luminarias con sensores de movimiento.

11. Aire acondicionado y calefacción

Utiliza la vegetación a tu favor; plantar árboles en puntos estratégicos ayuda a desviar las corrientes de aire frío en invierno y a generar sombras en el verano.

Mediante la instalación de toldos de lona o aleros inclinados, persianas de aluminio, vidrios polarizados, recubrimientos, mallas y películas plásticas, se evita que el sol llegue directamente al interior. Así se pueden obtener ahorros en el consumo de energía eléctrica por el uso de aire acondicionado.

El aislamiento adecuado de techos y paredes ayuda a mantener una temperatura agradable en la casa.

Si utilizas unidades centrales de aire acondicionado, aísla también los ductos.

Es relativamente sencillo sellar las ventanas y puertas de la casa con pasta de silicón, para que no entre el frío en los meses de invierno y no se escape en los meses calurosos.

Cuando compres o remplaces el equipo, verifica que sea el adecuado a tus necesidades.

Dale mantenimiento periódico y limpia los filtros regularmente. Vigila el termostato, puede significar un ahorro adicional de energía eléctrica si permanece a 18°C (65°F) en el invierno, y a 25°C (78°F) en verano.

En clima seco usa el cooler, es más económico y consume menos energía que el aire acondicionado.